Nayara Bocas del Toro: un modelo de turismo donde el lujo convive con el cuidado del entorno en Panamá
Desde su origen, el diseño de la infraestructura se pensó para integrarse al entorno sin alterarlo. Jonathan Rojas, Global PR & B2B Marketing Manager de Nayara Resorts, explica que el resort fue planificado con la sostenibilidad en su esencia. Las villas en los árboles y los bungalows sobre el agua se construyeron con un impacto mínimo en la selva tropical y en el ecosistema marino, buscando que cada detalle de la experiencia permita disfrutar de la belleza del lugar y, al mismo tiempo, aportar a su conservación futura.
Esta filosofía se refleja en la arquitectura. Por ejemplo, los bungalows sobre el agua se sostienen sobre pilotes, una técnica que evita alterar el lecho marino y respeta el flujo natural de las corrientes. A nivel operativo, el hotel mitiga su huella mediante tecnologías de ahorro energético que incluyen iluminación LED, sistemas eficientes de aire acondicionado y una gestión inteligente de la energía. Asimismo, el manejo del agua se basa en sistemas avanzados de filtración, el uso de accesorios de bajo flujo y programas de reutilización de ropa de cama para moderar el consumo.
La protección de la biodiversidad también guía el día a día del resort, que implementa políticas estrictas para prohibir el contacto a los arrecifes de coral y participa de forma activa en la conservación marina local. Esta labor incluye educar a los huéspedes acerca de prácticas responsables al realizar snorkel y buceo, además de mantener programas de protección para los manglares y la vida silvestre. En cuanto a los residuos, la propiedad aplica un sistema integral de reciclaje, compostaje de desechos orgánicos y una reducción constante de los plásticos de un solo uso.
Por otra parte, el compromiso social es un pilar central de la operación. El hotel prioriza la contratación y la capacitación de los residentes de la zona, generando oportunidades de empleo estables que fortalecen la economía local. De igual manera, la cocina y el abastecimiento del resort se nutren de productos frescos, mariscos y bienes provenientes de agricultores y pescadores de la comunidad, impulsando el crecimiento económico del entorno.
Jonathan Rojas concluye que en Nayara Bocas del Toro ven al lujo como la armonía perfecta con la naturaleza y las personas. Para la organización, la sostenibilidad es la base misma de su existencia, y manifiestan un profundo orgullo por los avances logrados en la protección de este entorno, ofreciendo a los visitantes una experiencia inolvidable y en sintonía con el cuidado del planeta.