Transición energética
La competitividad de la República Dominicana está cada vez más ligada a su capacidad de garantizar energía confiable, sostenible y competitiva. En un entorno internacional marcado por la transformación tecnológica y la creciente competencia global, las energías renovables se han convertido en un elemento estratégico para el desarrollo económico del país.
La transición energética fortalece la seguridad energética nacional, reduce la dependencia de combustibles fósiles importados y mejora la competitividad de sectores clave como la industria, el turismo, las zonas francas y los servicios. Al mismo tiempo, las economías más avanzadas continúan acelerando la incorporación de energías renovables, acompañadas de inversiones en redes, almacenamiento y digitalización.
Para la República Dominicana, que aspira a alinearse con los estándares de competitividad de la OCDE, esta tendencia representa una oportunidad que debe asumirse con visión estratégica. Sectores como los data centers, la manufactura inteligente, los semiconductores y la digitalización de la economía dependerán cada vez más de una infraestructura energética moderna y eficiente.
El país ha logrado avances importantes en la incorporación de energías renovables. Sin embargo, el desafío ahora consiste en modernizar el sistema eléctrico para sostener ese crecimiento de manera segura y eficiente. La expansión de las redes de transmisión, el almacenamiento energético, la digitalización y una planificación de largo plazo serán determinantes para evitar restricciones operativas y fortalecer la estabilidad del sistema.
Desde ASOFER reafirmamos nuestro compromiso de impulsar el diálogo técnico e institucional necesario para avanzar de manera ordenada y sostenible. La colaboración y una visión compartida serán fundamentales para construir un sistema energético resiliente y preparado para el futuro.